Hablar
de conocimiento nos referimos al camino hacia la sabiduría, tomando en
consideración todas las herramientas que se tengan al alcance para llegar a él,
desde hace muchos años atrás se ha venido tratando de enrumbar las sociedades
hacia el conocimiento dejando entender que estas no son lo mismo que las
sociedades de la información. La noción de sociedad de la información se basa
en los progresos tecnológicos, en cambio, el concepto de sociedades de conocimiento
comprende dimensiones sociales, éticas y políticas mucho más vastas. El hecho
de que nos refiramos a sociedades, en plural, no se debe al azar, sino a la
intención de rechazar la unicidad de un modelo “listo para su uso” que no tenga suficientemente en cuenta la diversidad
cultural y lingüística, único elemento que nos permite a todos reconocernos en
los cambios que se están produciendo actualmente. Las sociedad del conocimiento
no debe estar condicionada por la llamada ¨tercera revolución industrial ¨ o
revolución de las nuevas tecnologías no debe hacernos perder de vista que se trata sólo de un
instrumento para realización de auténticas sociedades del conocimiento. El
desarrollo de las redes no puede de por sí solo, sentar las bases de la
sociedad del conocimiento.
Una
sociedad del conocimiento es una sociedad que se nutre de sus diversidades y capacidades,
donde los jóvenes desempeñan un rol fundamental, puesto que suelen hallarse a
la vanguardia del uso de las tecnologías de la información y contribuyen a la inserción de esta en la
vida diaria, esto causa contraposición en vista que no todas las personas tienen
acceso a la información en línea lo que
nos reafirma que las sociedades del conocimiento no se reducen a las sociedades
de la información
Tomando en consideración lo expuesto
anteriormente, es de resaltar una de las
características fundamentales de las sociedades del conocimiento la cual es garantizar
el aprovechamiento compartido del saber, donde se integre a cada uno de sus
miembros y promover nuevas formas de solidaridad, cooperación a generaciones
presentes y venideras, no deberían existir marginados en las sociedades del
conocimiento, ya que este, es un bien publico.
Así mismo, otro elemento característico de estas
sociedades es la ¨capacidad para
identificar, producir, tratar, transformar, difundir y utilizar la información con miras a crear y aplicar los conocimientos
necesarios para el desarrollo humano, se basan en una visión de la sociedad que
propicia la autonomía y engloba las nociones de pluralidad, integración,
solidaridad y participación” cualidades que van de la mano con los cambios que
emergen en la sociedad actual. Este enfoque fundamentado en el
¨desarrollo humano¨ y aunado a la ¨autonomía¨ debería fortalecer la
lucha en contra de la pobreza y la
defensa de los derechos universales del ser humano, el auge de las sociedades
del conocimiento exige que se anuden nuevos vínculos entre el conocimiento y el
desarrollo, ya que el conocimiento es tanto un instrumento para satisfacer las necesidades
económicas como un componente pleno del desarrollo.
Ligado al postulado de los derechos
humanos tenemos la libertad de expresión,
donde cada persona o ciudadano puede divulgar su opinión, puntos de vista,
cultura, religión sin ser censurado por la sociedad, sin libertad de
expresión, los conocimientos, pueden existir, pero no se dará un
aprovechamiento compartido de los mismos ni tampoco existirá una sociedad del
conocimiento, he aquí la importancia de
defenderla para destacar el espíritu de apertura que debe existir en las
relaciones entre los individuos, siendo
la base esta del conocimiento compartido
Con el resurgir de
una nueva era del conocimientos, afloran nuevas concepciones como las
¨sociedades en redes o también
llamadas ¨Las sociedades de la
clasificación”, en las que el tratamiento de la información se efectúa mediante la compilación de bases de datos y donde se maneja la transmisión de la información y el conocimiento en cantidades y al mismo tiempo
a muchas partes del mundo , y por otra
parte ¨la economía del conocimiento¨ que amenaza con convertir al conocimiento
en comercialización de lo inmaterial. En
efecto,
en una economía mundial del conocimiento, la multiplicación de los soportes
digitales disminuye considerablemente la escasez de bienes inmateriales
reproducibles
infinitamente.
Si bien es cierto que las nuevas
tecnologías de la información son un factor importante en el proceso hacia las
verdaderas sociedades del conocimiento, no dejan de serlo la radio, la
televisión, los móviles que son legado de las sociedades que han precedido las
presentes. Todo este auge relacionado con estas sociedades abre la brecha cognitiva al aprovechamiento
compartido del conocimiento, Una brecha cognitiva mundial importante separa a
los países del Norte y los del Sur.
En términos generales para contribuir a la
formación de las sociedades del
conocimiento hay que estar al tanto de los
beneficios del aprovechamiento compartido del conocimiento para la sociedad no
se limitan a la creación de nuevos conocimientos, la promoción del conocimiento
de dominio público o la reducción de la brecha cognitiva. El aprovechamiento
compartido del conocimiento supone mucho más que un acceso universal al
saber del que se beneficiarían los creadores y los consumidores del mismo. Además
de ser una fuente de autonomía y espíritu de iniciativa, es un vector de valores
de apertura, confianza, curiosidad, intercambio y colaboración que exige una participación
activa de todos en la sociedad. En estas condiciones, las sociedades del
conocimiento sólo llegarán a ser sociedades del saber al alcance de todos si se
renueva la participación de todos los ciudadanos en la vida de la sociedad. Con
igualdad de géneros y la autonomía de la mujer formando parte de los principios
constitutivos de las sociedades del conocimiento, además de invertir en la
educación para equilibrar las oportunidades de adquirirlo
PROF,
ESPC. MARIA MILAGRO PONTE
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